Horus fue testigo

Me despertó el oleaje
acunando nuestra barca,
era la diosa Hapi
que nos bendecía a la distancia.
Me recliné y absorta vi la transparencia
del verde Nilo,
como una esmeralda,
surcada por ondulantes algas
y entre sus verdes babas,
 pececitos zigzagueantes...
dudaban de la mirada,
inquieta, y desafiante,
que captaba su escondite
entre nosotros y la arena expectante.

Tu aliento dormido
armonizaba con la brisa del amanecer,
el saludo de los estorninos
desde las ramas,
y el roce de las hojas plateadas
de palmeras cercanas .

Todo me hacía enternecer...

¡¡¡Qué maravillosa mañana!!!

¡¡¡Despertarme junto a ti!!!
En este amanecer rojizo

Horus en el horizonte
fue testigo, de este despertar en el Río.